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Denisovanos
¿Es el hombre de denisova un eslabón perdido?

Durante mucho tiempo pensamos que los neandertales eran humanos inferiores. Prrimitivos. Totalmente estúpidos. Que se movían como un mono o una girafa acabada de nacer.

Criaturas sin ningún tipo de simbolismo, arte o casi emoción. Que sólo querían cazar.

Lo que pasa es que las últimas evidencias nos han demostrado que esto no es (para nada) cierto. Esta evidencia lo contrario a lo que pensábamos en primera instancia: que eran criaturas simbólicas, que creaban arte, que eran en cada sentido de la palabra: humanos.

No sólo a nivel cultural sino también fisiológico porque sabemos que los humanos anatómicamente modernos se cruzaron con neandertales. No puedes tener descendencia con otra especie. Esto significa que eran humanos, no sub-humanos. Si que es verdad que tenían un aspecto algo diferente al homo sapiens, pero éramos la misma especie.

En la península ibérica se ha visto evidencia de cómo los homo sapiens convivieron (o aniquilaron) con los neandertales y es por eso que algunas poblaciones de hoy en día compartimos entre un 3-5% de nuestro ADN con los neandertales.

Hasta aquí todo estaba claro. Pensábamos que los neandertales eran los primos que dejamos atrás. Que en la historia lineal de nuestra evolución, eran el último eslabón.

Pero de pronto, en las Cuevas de Denísova en Siberia (Rusia), no hace tantos años (en 2010) encuentran… un hueso de un dedo meñique.

Un hueso de un dedo meñique que lo cambia todo.

dedo denisovano
Créditos de imagen: Bennett et al., Science Advances, 2019. Reconstrucción.

Lo cambia todo porque hacen un test de ADN y son capaces de sacar un genoma completo. ¿Y qué descubren? pues que no se trataba de un neandertal. Tampoco era un homo sapiens. Se trataba… de otra especie humana que aún no habíamos catalogado.

Y aquí entra… homo denisova

Encuentran este dedo y bautizas a la nueva especie con el nombre de la cueva en Siberia donde lo encontraron: los denisovanos.

Lo investigan más de cerca, y esta teoría ya no es una teoría, parece un hecho. Un hecho científico comprobado que nos dice que existió otra especie de ser humano que no conocíamos, y parece ser estar más cerca de los neandertales que los homo sapiens.

evolución denisovanos
Crédito: National Geographic.

Si el hecho de que tengamos ADN neandertal dentro ya es una volada de olla, aún os va a explotar más la cabeza cuando os diga que también hubiera podido cruzarse con humanos anatómicamente modernos y que además, tenemos un «testigo» que lo confirmaría.

Lo veremos en un rato pero antes tenemos que poner los denisovanos en el calendario. Un calendario muy lioso porque tenemos que pasar página, después volver atrás, y hacerlo mil veces.

Características de los denisovanos

Para empezar no sabemos exactamente la antigüedad de los trozos de denisovano. Lo único que parecemos saber con certeza es que tienen más de 50.000 años aunque esta fecha podría llegar hasta 197.000 años atrás y coincidir durante una época en la que los fósiles también ha demostrado que había neandertales.

Lo que es de lo más probable.

No podíamos saber exactamente cuándo vivieron porque 50.000 años es la fecha más antigua que podía dar la datación por radiocarbono, pero después de analizar mitocondrías en estos restos si que se confirmaría que hubo varios grupos denisovano separados con varios miles de años de diferencia que además se «mezclaron» tanto con neandertales como homo sapiens aunque no en la misma cueva.

restos cueva denisova
Imagen: mezclas de especies humana según restos de ADN.

De lo contrario esa cueva la hubieran llamado el burdel ancestral y no «cueva de Denisova».

Grandes dientes

Mientras se investigaba la cueva de Denisova en 2010, se encontraron con varias muelas del juicio. Muy, muy enterrada en la parte posterior de la cueva.

La antropóloga que la analizó primero se pensaba que era la muela de un oso porque tenía unas raíces iguales que las que hubiera deseado yo que mis raíces capilares hubieran tenido: eran enormes. Era un diente muy grande.

diente homo denisova

Con esta muela lo que vieron es que mantenían cierta consistencia y eran diferente tanto de los humanos modernos como de los neandertales.

Vamos, que al analizarla inmediatamente supieron que si no era de oso formaba parte del paquete de los denisovanos, que seguramente tenían dientes grandes y esto requería mandíbulas tan masivas que hasta a Brad Pitt le hubiera pillado envidia.

Lo diré en una palabra: carne. Pero hoy no entramos en el tema de lo que comían aunque es evidente que mayoritariamente carne, y más en Siberia donde no debió crecer una miierda de vegetación.

Parecidos genéticamente

Porque claro que hay diferencias con el ser humano moderno.

Mirando de cerca en como nos diferenciamos con las especies más próximas, vemos nos diferenciamos:

  • De los denisovanos por un 2,33%
  • De los neandertales por un 1,22%
  • De los chimpancés por un 8,86%

diferencias humanos

Los porcentajes son pequeños pero pensad que a nivel de ADN, con toda la información que hay allí dentro, estos implican cambios enormes.

Dicho así es fácil cometer el error de que más diferente a nosotros = más primitivo, pero no sería el caso.

Los denisovanos tuvieron varias adaptaciones aventajadas. No estamos tan alejados igualmente, aunque es verdad que el vínculo entre todo es tan complicado de explicar cómo fascinante.

Para empezar los neandertales y denisovanos evolucionaron en Eurasia mientras que el sapiens lo hizo en África, y si nuestra historia evolutiva es complicada, es precisamente porque estas tres especies vivieron durante algunas épocas en el mismo tiempo y se mezclaron.

mix de humanos
Se mezclaron muchas veces, en distintos periodos y en distintas localizaciones.

O sea que el primer cambio de paradigma que tendríamos que romper es que la evolución humana es totalmente lineal, porque en estas mezclas el árbol genealógico se volvió muy complejo.

Por cierto, me ha surgido una pregunta muy tonta y es si los neandertales se besaban mientras lo hacían… no me lo puedo imaginar.

Descendiente de homo erectus

Hablando de hipótesis sin responder, una de ellas es que los denisovanos fueron descendientes de los homo erectus que se establecieron en Asia, o tal vez lo fueron del homo heidelbergensis. Una especie que le han dado un nombre que cuesta de pronunciar porque se extinguió hará al menos 200.000 años y ya queríamos olvidarlo.

Lo más probable es que fueran descendientes de una mezcla complicada de ambos y fuera otro árbol familiar a estudiar.

Vivieron con neandertales

En estas mezclas inicialmente se pensaba que los denisovanos convivieron con los neandertales durante decenas de miles de años, cada uno por su lado, pero… no «sólo» vivieron juntos.

El paradigma vuelve a cambiar cuando sólo un par de años más tarde encuentran un hueso nuevo.

hueso de Denny

El hueso de una niña de unos 13 años que vivió hace 90.000 años en las Cuevas de Denísova, pero lo más enigmático de todo, lo que nos deja con la boca abierta es que…

Denny (como llamaron a la niña) era un híbrido. Una persona con ADN mezclado entre neandertal y denisovano.

retrato Denny
Representación de Denny (no creo que luciera tan maja).

Su madre era una neandertal, su padre era un denisovano.

Ha sido la primera vez en la historia que se ha podido hacer una conexión entra las dos especies y por esto aora se sabe que el ADN de los denisovanos está hecho de un 17% de ADN neandertal.

No corráis a decir que bonito el amor que no conoces de razas o especie, porque tampoco sabemos si este «emparejamiento» era consentido, o ni siquiera si los hijos como Denny hubieran podido ser potencialmente fértiles.

Esto daría soporte a la teoría de que no es que los denisovanos y neandertales se extinguieron, si no que fueron asimilados hasta llegar al humano moderno.

Pero mientras que esta hipótesis se refuerza, salen muchísimas preguntas más sobre nuestro pasado con el descubrimiento de esta cueva.

Una cueva ocupada por los denisovanos mucho antes de que los homo sapiens abandonaran África. Porque sí. No todo empezó en África, ninjas de la vida.

La realidad es que otras especies de humanos ya rondaban por la Tierra mucho antes de que nosotros la empezáramos a explorar y a expandirnos.

Interesantemente los restos de ADN del homo denisova termina de forma prendominante en Australasia: la región oeste de Oceanía donde incluimos Australia, Papúa Nueva Guinea, Nueva Zelanda y Melanesia.

¿Cómo llega? ¿cómo llega un ADN de hace tantos años desde Siberia hasta Oceanía?

Herramientas de los denisovanos

Tal vez las herramientas que encontramos en aquellas cuevas nos pueden dar pistas para responder a esta pregunta. Tal vez. Lo que si os puedo asegurar es que nos abrirán muchos otros interrogantes. Interrogantes que enlazan con supervivientes de posibles civilizaciones avanzadas.

Y es que en las runas del pasado los denisovanos nos dejaron unos objetos físicos que son muy difíciles de explicar.

Brazalete

Uno de ellos es una brazalete hecho de roca verde. Un brazalete que no sólo es el más antiguo en toda la historia que hemos encontrado hasta día de hoy, sino que también tiene forma de herradura circular. Circular… aún siendo de roca maciza.

brazalete denisovanos

No era un brazalete entero pero se conserva casi en su totalidad. Hecho de esta… roca. El último elemento que nos dejan atrás las civilizaciones más antiguas precisamente porque es de los pocos que se conserva durante períodos muy largos de tiempo.

Pero este brazalete juega un papel especial. No sólo por haberse redondeado con roca.

Y es que una de las características que impresionan más de este brazalete, es el hecho de que está… agujereado en el centro.

Y diréis, «vale Pau, ¿y qué tiene esto de especial? si seguramente fuera para poner algo por el centro». Estaríais en lo cierto porque el agujero servía para que un colgante se colgara desde el brazalete.

Hasta aquí el agujero es curioso… pero se vuelve interesante como más de cerca lo empiezan a mirar los arqueólogos.

Empiezan a mirar al agujero de cerca y se dan cuenta de que la única manera moderna que sabemos en cómo se hubiera podido agujerear es… con un taladro.

agujero brazalete

La anomalía que descubrieron es que tendría que haberse hecho con un taladro fijo estable… o algo similar porque de la manera en cómo está hecho, se hubiera necesitado muchísima velocidad.

Recordemos que se ha puesto una fecha de (al menos) 40.000 – 50.000 años de antiguedad aunque probablemente es incluso más antiguo. Unas fechas que muchos de nosotros pensaríamos que como máximo, lo único que saben hacer es fregar un palo con un arco para crear chispas.

Hace 40-50-100-200 mil años no se supone que tiene que haber ninguna tecnología similar que permitiera taladrar algo tan circular y preciso.

¿Dónde más hemos visto estos elementos de precisión mecánica que aún no se han podido explicar? en otros monumentos megalíticos que algunas civilizaciones perdidas nos han dejado.

muro inca antes y después
Foto: muro inca. Aunque parezca mentira, la parte más reciente es la de la izquierda. La de la derecha, donde las piedras están perfectamente encajadas con una especie de «pomos» es la parte más antigua de todas.

En Egipto, Petra, Göbekli Tepe, Machu Picchu… vemos monumentos megalíticos con piedras que pesan decenas de toneladas levantadas decenas de metros. Pero además…

Con encajes perfectos. Como si hubieran tenido alguna tecnología mecánica que hoy día no podemos asociar con ese momento de la historia.

¿Podría ser que este brazalete fuera una pieza del puzzle que es nuestro pasado? ¿Algo que aún no hemos descubierto? Y es que esta pieza de decoración:

  • Es el brazalete más antiguo jamás encontrado.
  • Redondeado… pero hecho de roca maciza.
  • Con un agujero hecho con una herramienta similar a la de un taladro que en esa época es imposible que tuvieran.

Junto con el meñique y brazalete, también se encuentra algo que de buenas a primeras no nos va a sorprender tanto, pero que podría ayudar a explicar porque hay más densidad del resto de ADN de los denisovanos en Australasia.

Agujas finas

Se trata de agujas finas. Muy largas, lo que nos sugeriría que estaban cosiendo o juntando cosas grandes. Una hipótesis es que podrían haber estado haciendo barcos de piel para navegar…

aguja denisovana

Y esto explicaría (tal vez) cómo llegó tanto ADN de denisovano en Australia.

Lo que queda claro es que hay indicaciones de tecnología situada en momentos del tiempo que «no tendrían» que estar allí. Estamos hablando de 20-30 mil años antes de la historia que decimos conocer.

Este tipo de agujas, o el brazalete (sin contar el agujero), podríamos esperar encontrarlo en la época que los arqueólogos llaman neolítico. Pero… se ha encontrado en el paleolítico.

Algo no encaja.

Qué significa esto

El homo denisova fue descubierto recientemente, en 2010. Lo que esto significa es que seguimos descubriendo cosas constantemente y dándonos cuenta de que nos faltan piezas del puzzle. Que seguramente hemos llegado a conclusiones de forma demasiado precipitadas porque tenemos la línea del tiempo totalmente descuadrada.

No es una historia simple. Es muy compleja y con mucha trama. Como una telenovela colombiana.

Estos descubrimientos hacen que tengamos que desmantelar lo que sabemos y dejamos de saber en ciertos periodos de tiempo.

Es como si quisiéramos borrar con goma lo que hemos escrito, pero nos damos cuenta de que lo hemos escrito con bolígrafo. Nos cuesta aceptar que nos podemos equivocar y es algo que el descubrimiento de los denisovanos y las preguntas sin responder de nuestra historia siguen llevando a la luz.

¿Cuántas cosas más no sabemos (o incluso son equivocadas) de nuestro pasado?

Para empezar podría ser perfectamente que haya más denisovanos esparcidos por toda Asia o que hayamos etiquetados (por error) en los museos como homo erectus.

Oh no espera. Esto ya ha sucedido.

Cinco años más tarde, en 2015 en China, los antropólogos descubrieron dientes humanos de entre 80.000  120.000 años atrás. Dientes que compartían facciones tanto modernas como antiguas, como si hubieran hecho una ensalada de ADN.

Ahora gracias al haber descubierto las Cuevas de Denísova, podemos hipotetizar perfectamente que podrían ser más dientes de denisovanos.

Similar a lo que pasó con los dinoaurios, que una vez se toma la hipótesis en serio, ya sabemos lo que estamos buscando y empiezan a aparecer muchos más fósiles por todo el mundo.

Ahora que ya hemos aceptado los denisovanos como una realidad, tal vez deberíamos empezar a considerar también en serio la hipótesis del meteorito (#103).

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